La exministra de Desarrollo Social y Familia usó su cuenta en X para pedir antecedentes técnicos y para advertir que eliminar el beneficio, sin una alternativa que cierre la brecha digital, sería un retroceso.
Karla Rubilar cuestionó en su cuenta @karlaenaccion la decisión del Gobierno del presidente José Antonio Kast de poner término a Yo Elijo Mi PC. El emplazamiento no se limitó al monto: pidió que se transparenten los antecedentes técnicos que justificarían cerrar el programa y trasladó la revisión al Congreso.
El beneficio, operado en el circuito de la Junaeb como parte de las becas de acceso a tecnología, entrega computadores a estudiantes de establecimientos públicos y a alumnos focalizados de colegios subvencionados. Rubilar sostuvo que la promesa de campaña fue no recortar beneficios sociales y que, por eso, pedir el cumplimiento de esa palabra no debería incomodar al Ejecutivo.
Hecho
En un mensaje dirigido al presidente, la exsecretaria de Estado escribió que la única lealtad posible es con Chile y que, en tiempos difíciles, la protección social importa más que nunca. Agregó que espera que el Congreso revierta estos retrocesos. El texto mencionó también Liceos Bicentenarios, Melitrén, gobiernos regionales y cultura, pero el eje de la crítica fue el computador escolar.
Un segundo mensaje separó dos operaciones distintas. Corregir un programa, dijo, es gestión. Eliminarlo sin una alternativa que cierre la brecha digital es retroceder. La distinción importa para el debate presupuestario: una ficha con problemas de diseño puede reformularse; una baja de glosa sin reemplazo deja a la cohorte siguiente sin el equipo.
Rubilar también respondió a quienes le reprocharon cuestionar a un gobierno de su sector. Afirmó que, aunque la critiquen, no se va a quedar callada, y que lealtades malentendidas tienen a este gobierno perdiendo la confianza ciudadana. El argumento desplaza la discusión desde la disciplina de coalición hacia el costo político de un recorte visible.
Karla Rubilar, exministra de Desarrollo Social y Familia, mensaje público
«La promesa de campaña fue clara: no se recortarían beneficios sociales. Por eso, no puede incomodar que le pidamos al Presidente que cumpla su palabra. La única lealtad posible frente a esto es con Chile.»
Cifras y comparación
En la discusión que acompaña el recorte circularon indicadores de desempeño de 2025. No constituyen, por sí solos, un dictamen de cierre ni descartan otros hallazgos. Sí fijan el estándar que Rubilar exige al Ejecutivo: mostrar por qué se elimina en vez de corregir.
- Focalización: se describen criterios claros y objetivos para seleccionar beneficiarios.
- Eficiencia: ejecución presupuestaria dentro de los rangos esperados, sin persistencia de subejecución.
- Gasto por beneficiario: dentro del rango esperado frente a los dos años anteriores.
- Gasto administrativo: estimado de forma correcta y por debajo o igual al 20% del presupuesto ejecutado.
Esos cuatro puntos, si se confirman en la ficha oficial, debilitan un argumento de mala ejecución reciente. No responden, en cambio, si el computador cambia notas, asistencia o uso pedagógico. Esa es la pregunta que el Ministerio de Hacienda y la Junaeb tendrían que separar en la discusión de la ley.
La consulta de evaluaciones históricas corresponde a la Dirección de Presupuestos. El organismo que entrega el beneficio es la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas. Ninguna de esas raíces sustituye el informe específico de 2026 que Rubilar pide publicar.
Instituciones
El proyecto de ley de presupuestos se tramita desde el Ministerio de Hacienda y se vota en el Congreso. La glosa de becas tecnológicas depende de Educación y de la Junaeb. Quitar el financiamiento no requiere, en esta etapa, un decreto de término del programa: basta con que la partida no contemple recursos para la entrega del año siguiente.
Ese diseño explica el llamado al Congreso. Si la Cámara o el Senado reponen la glosa, la entrega puede continuar. Si ratifican el texto del Ejecutivo, la cohorte que habría recibido el equipo queda fuera. El sitio del Ministerio de Hacienda es la puerta institucional para seguir el proyecto, no un dictamen sobre el impacto escolar.
Lectura técnica
Rubilar no defendió el diseño como intocable. Pidió una evaluación técnica reciente, transparente y suficiente para una decisión de esa magnitud. Corregir focalización, logística o uso en el aula es una medida de gestión. Suprimir el componente sin política de reemplazo deja la brecha digital sin instrumento público identificable.
Karla Rubilar, exministra de Desarrollo Social y Familia, segundo mensaje
«Si existe una evaluación técnica reciente que se transparente y justifique. Corregir un programa es gestión. Eliminarlo sin una alternativa que cierre la brecha digital es retroceder.»
El programa nació en 2009, bajo otro gobierno, y fue mantenido por administraciones posteriores. Esa continuidad es contexto, no prueba de eficacia. Lo que la exministra pone en disputa es la coherencia entre el compromiso de no reducir beneficios y la baja de esta glosa en particular.
Qué sigue
El indicador observable es la glosa de becas tecnológicas en el texto que vote el Congreso: reposición, recorte parcial o eliminación. También cuenta si Hacienda o Educación publican la ficha que Rubilar exige, con año, población y resultado.
¿Alcanza una evaluación antigua de notas y asistencia para cerrar un instrumento de acceso a equipo, o el estándar mínimo es una medición de 2026 sobre quién queda sin computador y qué lo reemplaza?
Nuestras redes Sociales