El presidente de Estados Unidos escribió el 18 de septiembre de 2026 que alcanzó con Dinamarca y Groenlandia un control permanente de seguridad, “sin costo” para Washington. Cuatro días antes, la primera ministra danesa decía que el grupo de trabajo seguía abierto.
Mesa de Internacional. Fuentes: post de Donald J. Trump en Truth Social del 18 de septiembre de 2026 y declaraciones públicas de Mette Frederiksen del 14 y 15 de septiembre de 2026. No hay cobertura de terreno.
¿Qué dijo Washington hoy?
Donald J. Trump publicó este viernes en Truth Social que Estados Unidos “ha celebrado un acuerdo con el Reino de Dinamarca y Groenlandia” que otorga a su país “control permanente sobre la seguridad y todas las demás necesidades” en la isla. Añadió que no habrá costo para Estados Unidos y que el pacto es de “Vida Infinita”: “no tiene fin”.
En el mismo texto, el presidente afirma que ningún adversario estadounidense podrá tener base, presencia militar o “inversiones sensibles” en Groenlandia sin “aprobación expresa por escrito” de Washington, y que Estados Unidos empezará de inmediato a desarrollar “una gran presencia militar” en “la parte apropiada” de la isla.
Donald J. Trump, presidente de Estados Unidos, Truth Social, 18 de septiembre de 2026
Este es un Acuerdo de “Vida Infinita”, ¡no tiene fin! (…) Inmediatamente comenzaremos el proceso de desarrollar una gran presencia militar en la parte apropiada de Groenlandia.
Al cierre de esta edición no constaba un comunicado paralelo de la Casa Blanca con el texto del instrumento, ni un comunicado del gobierno de Dinamarca o del gobierno autónomo de Groenlandia que describiera la misma firma.
Lo que sí existía antes del post
Estados Unidos ya opera en Groenlandia bajo el acuerdo de defensa de 1951 con el Reino de Dinamarca, actualizado en 2004. Ese marco permite instalar y ampliar presencia militar si se informa a Copenhague y a Nuuk. La instalación permanente conocida es la base espacial Pituffik, en el norte.
En enero de 2026, tras amenazas de aranceles y de control territorial, Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, hablaron de un “marco” para un acuerdo futuro sobre Groenlandia y el Ártico. Dinamarca respondió entonces que se podía negociar seguridad, inversiones y economía, no la soberanía.
Desde ese mes funciona un grupo de trabajo de alto nivel entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia. El 14 y el 15 de septiembre de 2026, en Rovaniemi, Finlandia, la primera ministra Mette Frederiksen dijo que ese grupo “sigue trabajando”, que era “demasiado pronto para sacar conclusiones” y que se declaraba “bastante optimista” de hallar una vía pacífica.
Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca, 14-15 de septiembre de 2026
Mientras el grupo de trabajo siga trabajando, no hay conclusiones. Mi esperanza es que encontremos una vía para avanzar de forma pacífica.
Cifras y comparación
- Población de Groenlandia: unos 57 mil habitantes (dato usado de forma reiterada en 2026 por agencias en coberturas de la crisis).
- Presencia militar estadounidense previa al anuncio de hoy: una base principal, Pituffik; medios europeos han escrito este mes que Washington busca hasta tres bases adicionales en el sur, sin que Copenhague haya publicado esa cifra como acuerdo firmado.
- Inversión anunciada por la Unión Europea el 7 de septiembre de 2026 en Nuuk: 200 millones de euros para conectividad, energía, materias primas y turismo, en una declaración conjunta con Dinamarca y Groenlandia.
- Dinamarca ha incrementado en 2025-2026 el gasto de defensa ártica; cifras precisas varían según el recorte presupuestario citado (miles de millones de dólares o coronas) y no se usan aquí como si formaran parte del pacto de hoy.
Qué no cambia, según el derecho vigente conocido
Groenlandia es un territorio autónomo del Reino de Dinamarca. Copenhague retiene defensa y política exterior. Nuuk administra asuntos internos y recursos. Esa arquitectura no se modifica por un mensaje presidencial: exige instrumento publicado, ratificación según las reglas de cada parte y, en la práctica danesa reiterada en 2026, respeto a la línea de que la soberanía “no se negocia”.
El post de Trump habla de veto sobre bases, presencia militar e inversiones de “adversarios”. Ese punto coincidía, en reportes de mayo de 2026 sobre las conversaciones cerradas en Washington, con la pretensión estadounidense de un mecanismo de cribado de inversiones para limitar a Rusia y China. No hay, al 18 de septiembre, un reglamento publicado que detalle quién firma el “escrito” de aprobación ni ante qué tribunal se discute.
¿Qué sigue?
El indicador observable de los próximos días es documental, no retórico: si Statsministeriet, Naalakkersuisut o el Departamento de Estado publican el texto, la fecha de firma, el alcance territorial de la “presencia militar” y si el pacto modifica o solo interpreta el acuerdo de 1951-2004.
Hasta que eso ocurra, el hecho verificable de este viernes es el anuncio unilateral del presidente de Estados Unidos. El hecho verificable de esta misma semana, del lado danés, es que el grupo trilateral no había cerrado conclusiones el 14 de septiembre.
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