Los presidentes José Antonio Kast y Rodrigo Paz suscribieron este viernes en el Palacio Quemado cinco documentos que fijan procedimientos de negociación y estudios conjuntos. La visita es la primera de un mandatario chileno a Bolivia en 71 años.
Reconstrucción a partir de las descripciones de los instrumentos publicadas por medios que cubrieron la ceremonia y de antecedentes históricos de la relación bilateral.
La visita y la firma
Kast llegó a La Paz el viernes para la primera visita oficial de un presidente chileno desde agosto de 1955, cuando Carlos Ibáñez del Campo se reunió con Víctor Paz Estenssoro. Fue recibido con honores militares en el Palacio Quemado. Tras una reunión bilateral con Rodrigo Paz, ambos encabezaron la suscripción de instrumentos de cooperación junto a ministros de Relaciones Exteriores y del área minera.
Las relaciones diplomáticas plenas se interrumpieron en 1978 por la demanda marítima boliviana. Bolivia no renuncia a esa reivindicación, pero ambos gobiernos decidieron avanzar en áreas concretas de comercio, conectividad e infraestructura. Kast invitó a Paz a una visita de Estado a Chile en 2027, invitación que fue aceptada.
Los cinco instrumentos
El primer documento establece los términos de referencia para modernizar el Acuerdo de Complementación Económica N.º 22 (ACE-22), vigente desde 1993. Fue firmado por el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna y su homólogo boliviano Héctor Huanca. El proceso se prevé en dos fases: la primera aborda facilitación del comercio, reglas de origen, medidas sanitarias, buenas prácticas regulatorias, promoción de inversiones y solución de controversias. Una segunda fase, sujeto a acuerdo, podría incluir servicios, comercio electrónico y cadenas de valor.
El segundo instrumento impulsa estudios para un corredor bioceánico de fibra óptica. El trazado partiría de la Región de Arica y Parinacota, por los pasos de Visviri y Charaña, y buscaría dar a Bolivia acceso a cables submarinos del Pacífico, incluido el proyecto Humboldt, con posible extensión hacia el Atlántico y eventual participación de Paraguay y Brasil. Contempla análisis de trazados, tráfico de datos, permisos fronterizos y financiamiento.
El tercero es un memorándum de cooperación en minería y minerales críticos. Define intercambio de información geocientífica, atracción de inversiones, exploración, procesamiento y tecnologías para mejorar eficiencia y reducir impactos ambientales, además de planes de cierre de faenas y participación de comunidades. Participó el ministro boliviano de Minería, Marco Antonio Calderón.
El cuarto documento, una declaración sobre integración energética firmada por los presidentes, reafirma la voluntad de evaluar una futura interconexión eléctrica. Continúa los estudios iniciados en un memorándum de julio de 2025 y busca producir una hoja de ruta técnica, económica, ambiental y regulatoria. No establece una conexión inmediata.
El quinto es la Declaración Conjunta Presidencial. Reúne los entendimientos de la jornada y prioriza integración económica, conectividad física y portuaria, facilitación del libre tránsito, cooperación consular y migratoria. Destaca el impulso al proyecto de reversa del oleoducto Sica Sica-Arica para el abastecimiento de combustibles a Bolivia.
¿Qué sigue?
Los instrumentos fijan marcos de trabajo y estudios; la modernización del ACE-22 requiere negociaciones posteriores y los proyectos de fibra óptica e interconexión eléctrica dependen de evaluaciones técnicas y de financiamiento. El indicador observable en las próximas semanas o meses es el inicio formal de las mesas de negociación comercial y la publicación de avances en los estudios de conectividad e infraestructura. La visita de Estado de Paz a Chile está prevista para 2027.
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