Falleció la noche del viernes 4 de septiembre de 2026, en la Clínica Indisa de Providencia, el secretario general del Partido Socialista y expresidente del Senado Camilo Escalona Medina. Tenía 71 años. El deceso ocurrió tras un cuadro oncológico de próstata diagnosticado en abril de 2024, que en la última semana derivó en coma inducido y ventilación mecánica. Lo acompañaban su cónyuge, Jimena Tricallota, su hija Natalia y su hermano Simón.
Contexto y desglose del hecho principal
Nació el 15 de junio de 1955 en Santiago, hijo del panadero sindicalista Camilo Enrique Escalona Jorquera y de Berta del Carmen Medina Meneses. Creció en la población de los Panaderos, en Avenida Departamental, y se formó en el Liceo N.° 6 de Hombres de San Miguel, hoy Liceo Andrés Bello. Ingresó a la Juventud Socialista en 1969, con 13 años.
Presidió en 1972 la Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago. En 1973 integró el Comité Central de esa juventud. El golpe de Estado lo dejó requerido por la Junta Militar. El sacerdote Rafael Maroto lo introdujo en la Embajada de Austria. Obtuvo asilo en Viena en 1974, vivió en Cuba entre 1975 y 1978 y residió en Berlín Oriental hasta 1983.
Regresó ese año de manera clandestina e ingresó en 1984 a la Comisión Política del PS-Almeyda. Recobró la legalidad en 1988, cuando se levantó la prohibición de ingreso. La reseña parlamentaria de la Biblioteca del Congreso Nacional fija esa secuencia y registra, además, su paso por la Universidad de Rostock durante el exilio europeo.
Resultó electo diputado en 1989 por el Distrito 27 —El Bosque, La Cisterna y San Ramón— con 50.949 votos, un 25,76 %, como independiente en el pacto de la Concertación. Revalidó el escaño en 1993 con 62.629 sufragios, un 33,39 %, ya en representación del PS. Volvió a la Cámara Baja en 2001 por el Distrito 46 del Biobío, con 33.291 votos y un 37,22 %.
El salto al Senado ocurrió en diciembre de 2005. Representó a la 17.ª Circunscripción de Los Lagos entre 2006 y 2014, con 65.337 votos y un 28,68 %. Presidió las comisiones de Hacienda y Especial Mixta de Presupuestos. Integró Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura, y Obras Públicas.
Ocupó la presidencia del PS en tres tramos: 1994-1998, 2001-2003 y 2006-2010. Al morir ejercía la secretaría general de la colectividad, cargo que retuvo incluso después de revelar, en abril de 2026, que padecía una “dolencia catastrófica” y de alejarse de la primera línea pública.
Análisis de datos y cifras clave
La trayectoria electoral de Escalona muestra un ciclo de cuatro victorias y tres derrotas senatoriales posteriores. Ganó en 1989, 1993, 2001 y 2005. Perdió la carrera al Senado por Santiago Poniente en 1997, por la 12.ª Circunscripción del Biobío en 2013 y por Aysén en 2017. Esa curva describe el desplazamiento de un caudal metropolitano y sureño hacia una influencia orgánica, más partidaria que territorial.
Entre 1990 y 2014 acumuló 24 años de escaño: 16 en la Cámara de Diputados y 8 en el Senado. Presidió la Cámara Alta exactamente 12 meses, del 20 de marzo de 2012 al 20 de marzo de 2013. Fue el segundo socialista en ese sitial después de Salvador Allende, quien lo ocupó entre 1966 y 1969. Medió casi medio siglo entre ambos.
- Edad al morir: 71 años, 2 meses y 20 días.
- Años de militancia socialista: 57, desde 1969.
- Periodos al frente del PS: tres, que suman cerca de 12 años.
- Votación senatorial máxima: 65.337 sufragios en Los Lagos, 2005.
- Diagnóstico oncológico público: abril de 2024; agravamiento declarado: abril de 2026.
- Mortalidad masculina por tumor de próstata en Chile, según GLOBOCAN 2024: 2.605 defunciones y 8.758 casos nuevos.
El perfil epidemiológico encaja con el patrón nacional. El Departamento de Estadísticas e Información de Salud ha documentado que, en el sexenio 2019-2024, cerca de 14.000 hombres murieron por esa causa y que el 69 % de esos decesos se concentró entre los 70 y los 89 años. Escalona falleció en el umbral inferior de ese tramo etario.
La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer sitúa al tumor prostático como el más frecuente en varones chilenos y como la cuarta causa de muerte oncológica en el conjunto de la población. El informe de población de GLOBOCAN para Chile estima 2.605 muertes anuales por esa localización, equivalentes a algo más de siete decesos diarios si se prorratea el total.
Comparado con 2010, la mortalidad general por cáncer en el país subió 10,6 % hacia 2025, hasta 156,4 defunciones por cada 100 mil habitantes. Los Lagos, la región que Escalona representó en el Senado, figura entre las cinco con mayor tasa, con 183,0 muertes oncológicas por 100 mil. La coincidencia geográfica no explica el caso individual, pero sí ilumina el entorno sanitario en el que se inscribe.
Impacto a nivel institucional o gubernamental
El PS pierde de un golpe a su secretario general y a uno de los pocos dirigentes con memoria operativa de la clandestinidad, la unificación partidaria de los años ochenta y la Concertación. La mesa que preside la senadora Paulina Vodanovic deberá cubrir ese vacío orgánico en un año de tensión interna y de oposición al Ejecutivo de José Antonio Kast.
El Senado pierde a un expresidente vivo que aún incidía en la disciplina de su bancada. El reglamento interno no contempla duelo automático por un exmandatario de la corporación, pero la costumbre obliga a un minuto de silencio y a una nota de la mesa directiva. La presidencia de 2012-2013 coincidió con el primer gobierno de Sebastián Piñera y con la negociación del salario mínimo, el royalty minero residual y la crisis de la Universidad del Mar.
Llegaron a la clínica, en días distintos, el presidente Kast, el expresidente Gabriel Boric, el presidente del Partido Comunista Lautaro Carmona y las directivas del PPD, la Democracia Cristiana y el Frente Amplio. Ese tránsito de visitas no unifica programas. Sí registra que la figura de Escalona operaba como punto de reconocimiento cruzado, incluso entre adversarios.
Perspectiva técnica y reacciones de expertos
El coma inducido, aplicado a mediados de la semana en la unidad de cuidados intensivos, busca reducir el consumo metabólico y permitir maniobras críticas en un organismo ya sometido a un tumor de evolución agresiva. En oncología avanzada esa sedación profunda no constituye terapia curativa. Funciona como puente cuando fallan la ventilación espontánea o el control del dolor y de las complicaciones sistémicas.
Escalona había salido de la misma UCI el 18 de mayo de 2026, según el entorno familiar de entonces. Reapareció el 18 de junio con un video de cumpleaños. El 14 de julio grabó otro mensaje, esta vez político, para contener una interna que, según sus palabras, “parecía que se iba a escapar del control”. Esa secuencia —alta, recaída, mensaje, nueva descompensación— describe un patrón clínico de deterioro intermitente, no un episodio único.
«La unidad socialista es primordial para la unidad de la oposición, para la defensa de las conquistas sociales, para frenar la regresión autoritaria del gobierno de la ultraderecha chilena.»
Vodanovic había informado, horas antes del desenlace, que el paciente se hallaba “en un estado de bastante gravedad, pero estable”. El exsubsecretario Erwin Díaz, vocero informal de la familia, había pedido días atrás “respeto y consideración” y había hablado de mejoría sin riesgo vital. Esos partes no se contradicen con el resultado final: la estabilidad en UCI oncológica es un estado relativo, no un pronóstico.
En clave institucional, Escalona se definía a sí mismo sin eufemismos. Al dejar el Senado, el 7 de marzo de 2014, escribió en el sitio de la corporación una despedida que hoy funciona como autorretrato. Ahí reivindicó la reforma previsional y la pensión básica solidaria, negociadas cuando presidió la comisión conjunta de Hacienda y Trabajo.
«Soy un hombre político y me siento orgulloso de eso. No entré a la política pensando en llegar a ser Presidente del Senado, pero insisto en que estoy feliz de haber alcanzado esa responsabilidad.»
Lo que revelan los documentos oficiales
La ficha de la Biblioteca del Congreso precisa cargos, votaciones y comisiones con una sequedad útil. No interpreta. Deja constancia de que en 1989 compitió como independiente porque el PS aún no había regularizado del todo su inserción legal, y de que en 2013 se restó de las primarias que su propio partido impuso en Los Lagos y Los Ríos. Esa abstención anticipó su salida del hemiciclo.
El archivo del Senado conserva su condena, el 7 de junio de 2012, al homenaje a Augusto Pinochet previsto en el Teatro Caupolicán. Pidió entonces cancelar el contrato del recinto y invocó el derecho internacional humanitario asumido por el Estado de Chile. El texto de despedida publicado por la Cámara Alta y las actas de esa presidencia muestran a un operador que mezclaba dureza partidaria con gestión de quórums en minoría.
En salud pública, el reporte de defunciones por tumores malignos del DEIS confirma la primacía del cáncer de próstata entre las muertes oncológicas masculinas y la concentración de casos en mayores de 70 años. El dato no personaliza el pronóstico de Escalona. Sí explica por qué un diagnóstico de 2024, comunicado con reserva y tratado durante más de dos años, pudo terminar en una UCI de Providencia.
Publicó novelas y ensayos: En jaque, Cuentos del infierno, El atentado, Archivo desconocido, Una transición de dos caras y Chile, 20 años después: 1988-2008. Esos textos, más que adorno biográfico, son fuente primaria de su lectura de la transición: una operación de dos caras, según el título que él mismo eligió.
Proyección a corto y mediano plazo
Arranca ahora una disputa silenciosa por el archivo político de Escalona. No se trata de una sucesión de cargo —la secretaría general se resuelve en órganos internos—, sino de quién administra su último mandato público: preservar la unidad del PS como condición de cualquier oposición eficaz. Ese mensaje, grabado el 14 de julio, queda como testamento operativo.
En el Congreso, la ausencia se sentirá menos en las votaciones —no legislaba desde 2014— que en la mediación informal entre generaciones socialistas y entre el PS y el Partido Comunista. Carmona recordó esta semana, al visitar la clínica, el papel de Escalona en quebrar el aislamiento del PC durante la transición. Esa memoria compartida no garantiza acuerdos futuros. Sí deja un vacío de traductor.
El calendario sanitario nacional no se detiene en un deceso ilustre. Si GLOBOCAN mantiene el orden de magnitud de 8.758 casos nuevos al año, el sistema enfrentará en 2027 un volumen similar, con listas de espera oncológicas que el Ministerio de Salud ya declaró alerta. La muerte de un expresidente del Senado por un tumor de alta prevalencia convierte un dato epidemiológico en noticia política, pero no altera, por sí sola, la capacidad diagnóstica de la red pública.
¿Quién heredará, dentro de una colectividad tensionada y de una oposición sin mando único, la función de mediador interno que Escalona ejerció incluso desde la cama de hospital? La respuesta no saldrá de un comunicado de pésame. Se medirá en la primera votación de la Comisión Política del PS y en el tono que adopte la mesa de Vodanovic cuando el duelo deje de ocupar la primera página.
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