
El escrutinio sobre el transporte público en Santiago ha sumado un capítulo tan irónico como revelador, evidenciando que las fallas estructurales del sistema no distinguen entre ciudadanos de a pie y antiguas autoridades. En un hecho que rápidamente captó la atención del debate digital, un exministro de Transportes acudió a la plataforma X (anteriormente conocida como Twitter) para interponer una queja formal y pública contra el sistema que alguna vez estuvo bajo su propia jurisdicción administrativa. Etiquetando directamente a la cuenta oficial @Red_Movilidad, la exautoridad dejó constancia de una práctica cotidiana que frustra a miles de capitalinos a diario: la omisión deliberada de recoger pasajeros en los paraderos establecidos.























