
El expresidente peruano Ollanta Humala recuperó su libertad este viernes 31 de julio de 2026, luego de que el Tribunal Constitucional (TC) de Perú anulara por completo el proceso penal y la condena de 15 años de cárcel que pesaba en su contra por el delito de lavado de activos.
Un fallo que revoca la sentencia de 2025
La salida del exmandatario (2011-2016) se concretó desde el penal de Barbadillo —la prisión ubicada al este de Lima reservada para ex Jefes de Estado— después de que el máximo tribunal peruano acogiera un recurso de hábeas corpus presentado por su defensa. La resolución declaró fundada la demanda al advertir una flagrante vulneración de los principios de legalidad y tipicidad.
El núcleo de la decisión del Tribunal Constitucional radica en que los hechos imputados a Ollanta Humala —relacionados con la presunta recepción de fondos irregulares de la constructora brasileña Odebrecht y del gobierno de Venezuela para sus campañas electorales de 2006 y 2011— correspondían a una figura delictiva que no estaba tipificada de esa forma en las fechas señaladas. Según el fallo adoptado por el colegiado, la modalidad específica de receptación patrimonial bajo la cual se le juzgó fue incorporada al ordenamiento jurídico peruano a fines de 2016, por lo que aplicarla retroactivamente violó las garantías constitucionales del acusado.
Críticas al proceso y repercusiones políticas
Tras abandonar la prisión en un vehículo particular y en medio de alta expectación mediática, Ollanta Humala arremetió contra las diligencias judiciales desarrolladas en su contra. Visiblemente emocionado, el exgobernante calificó el proceso como una persecución sistemática.
“Yo, mi familia y el Partido Nacionalista hemos sido víctimas de una persecución política y judicial; el 15 de abril de 2025 fui secuestrado por el Estado”, afirmó el exmandatario ante los medios de comunicación apostados en las afueras del centro penitenciario, fecha en la que se había dictado la sentencia condenatoria inicial. Asimismo, insistió en su inocencia respecto al origen de los recursos cuestionados.
La nulidad dictada por el Tribunal Constitucional también alcanza las investigaciones preliminares y frena los efectos derivados del proceso que afectaban directamente a su entorno familiar. Cabe destacar que, tras el fallo condenatorio original emitido el año pasado, su esposa Nadine Heredia se habita bajo condición de asilo en Brasil junto a uno de sus hijos.
El escenario en la cárcel de Barbadillo
Con la excarcelación de Ollanta Humala, la prisión especial de Barbadillo experimenta una modificación en su reducida lista de altas figuras políticas recluidas. El recinto, concebido inicialmente para albergar al fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), mantiene actualmente en cumplimiento de condenas u órdenes judiciales a otros exmandatarios de la historia reciente peruana, como Alejandro Toledo, Martín Vizcarra y Pedro Castillo.
El equipo jurídico encabezado por el abogado Wilfredo Pedraza tramitó de inmediato el oficio ante la sala judicial correspondiente para que el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) ejecutara con celeridad la boleta de libertad que zanja, al menos por la vía constitucional, este capítulo judicial en la trayectoria del líder nacionalista.

























