
Estados Unidos sostiene el nivel máximo de preparación nacional para enfrentar una de las temporadas de incendios más intensas de la última década. Al 6 de agosto de 2026, el Centro Nacional Interagencial de Incendios reporta 86 focos grandes sin contener, más de 29.600 efectivos desplegados y 5,5 millones de acres consumidos desde enero, con el noroeste como epicentro de la crisis.
Cifras oficiales y comparación con años recientes
El reporte diario del Centro Nacional Interagencial de Incendios indica que el 5 de agosto se registraron 100 nuevos focos en todo el territorio, de los cuales dos alcanzaron la categoría de gran magnitud. En lo que va del año se contabilizan 45.287 incendios forestales que han quemado 5.589.443 acres, equivalentes a más de 2,26 millones de hectáreas.
Esta cifra de incendios supera el total registrado en la misma fecha de 2025, cuando se contabilizaban 42.342 focos y 3,48 millones de acres.
En 2024 la superficie afectada llegaba a 4,76 millones de acres con menos de 30.000 incendios. Solo 2022 mostró una superficie superior en este punto del calendario, con 5,85 millones de acres. La temporada 2026 se posiciona así entre las de mayor actividad numérica de la década.
El nivel de preparación nacional se mantiene en 5 desde el 18 de julio. Ese grado implica que los recursos federales y estatales están completamente asignados y que las áreas geográficas activas deben aplicar medidas de emergencia para sostener las operaciones. En 2025 el mismo periodo se manejaba con nivel 3 o 4. Solo en 2021 y 2024 se alcanzó el nivel 5 tan temprano en agosto.
Más de 29.699 personas trabajan actualmente en los incidentes. Se han movilizado 25 equipos de manejo de incidentes complejos, un equipo nacional de organización de incidentes y cuatro aviones cisterna C-130 del sistema militar. Bomberos de Australia y Nueva Zelanda apoyan las operaciones en el noroeste.
Concentración crítica en el noroeste
Washington y Oregon concentran 44 de los 86 focos grandes sin contener. En Washington el incendio Sinlahekin, iniciado por rayos el 26 de julio a 12 millas al oeste de Tonasket, alcanzó 120.692 acres el 6 de agosto, con 20 % de contención y casi 1.930 efectivos asignados.
El incendio Little Giant, cerca del lago Chelan, superó las 70.000 acres en días previos y mantiene comportamiento extremo.
Al menos 65.000 personas permanecen bajo órdenes de evacuación en el estado. En la zona de Spokane, tres focos combinados destruyeron cientos de estructuras, incluidas más de 640 viviendas en uno de ellos, y provocaron cortes de energía y cierres de carreteras.
Oregon reporta 27 incendios grandes. Los complejos Big Grass, Coleman Creek y Rowe Creek figuran entre los de mayor extensión del país, con cientos de miles de acres acumulados. Los equipos priorizan la protección de comunidades e infraestructura mientras el clima seco limita los avances de contención.
La actividad también se mantiene elevada en la Gran Cuenca y las Montañas Rocosas del Norte. En Idaho el incendio Tartar superó las 55.000 hectáreas. En Utah el Widemouth 2 registró crecimientos diarios superiores a 6.000 hectáreas. En Nevada el incendio Ward presenta comportamiento extremo. Montana, Colorado, California y otros estados suman el resto de los focos activos.
Condiciones climáticas que impulsan la propagación
El pronóstico del servicio de predicción del NIFC anticipa temperaturas cercanas o superiores a los 38 grados Celsius en el interior del noroeste y la Gran Cuenca norte, con máximas de hasta 43 grados en zonas de California. La humedad relativa mínima desciende a entre 3 % y 15 % al este de las Cascadas, con recuperación nocturna deficiente.
Vientos moderados y rachas locales elevan el riesgo de propagación rápida y de generación de nuevos focos por tormentas secas.
Estas condiciones coinciden con una sequía prolongada que ha reducido la humedad de la vegetación a niveles críticos. El combustible disponible —pastos secos, matorrales y bosques con material muerto— favorece el comportamiento extremo observado en varios incidentes, con coronación de copas, saltos de fuego y avance por flancos.
"Los recursos para enfrentar los siniestros están al límite de su capacidad".
La advertencia, formulada por el profesor de ingeniería de protección contra incendios Peter Sunderland, de la Universidad de Maryland, resume la tensión operativa que enfrentan las agencias. Con el nivel 5 activo desde mediados de julio, cualquier nuevo complejo de gran magnitud obliga a redistribuir personal y equipos desde regiones menos afectadas.
Impacto social, económico y en la calidad del aire
Las evacuaciones masivas alteran la vida de decenas de miles de residentes. En Washington las órdenes de nivel 3 obligan a salir de inmediato de zonas rurales y periurbanas. Albergues temporales, cortes de servicios y restricciones de acceso a caminos forestales generan costos diarios elevados para gobiernos locales y estatales.
El humo de los incendios del noroeste ha deteriorado la calidad del aire en Seattle y Portland, que en las primeras horas del 6 de agosto figuraron entre las ciudades con peores índices del mundo según mediciones independientes. Poblaciones sensibles —niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias— enfrentan recomendaciones de permanecer en interiores.
La destrucción de viviendas y la pérdida de infraestructura rural elevan las reclamaciones de seguros y los gastos de recuperación. En la zona de Spokane el impacto sobre el parque habitacional ya se mide en centenas de estructuras. La interrupción de actividades agrícolas, turísticas y forestales en Oregon y Washington genera pérdidas económicas que se acumularán durante el resto de la temporada.
El despliegue de recursos internacionales y de aeronaves militares indica que la capacidad doméstica ha alcanzado un umbral. Cada día adicional de calor y viento sin precipitaciones significativas aumenta la probabilidad de que el número de focos grandes se mantenga o crezca.
Escenarios posibles para el resto de agosto
Si las temperaturas elevadas y la baja humedad persisten, como indica el pronóstico, los incendios existentes pueden expandirse y aparecer nuevos focos por rayos secos. El NIFC mantiene el seguimiento diario de la superficie activa, que el 6 de agosto superaba los 2,65 millones de acres solo en los incendios grandes en curso.
Una mejora en las condiciones de humedad o la llegada de sistemas húmedos podría facilitar la construcción de líneas de contención y reducir el número de personal requerido. Sin embargo, el historial de la temporada muestra que las treguas han sido breves.
Las autoridades recomiendan a la población seguir las alertas locales, preparar kits de emergencia y respetar las restricciones de acceso a zonas forestales. La prohibición de drones cerca de los incidentes se refuerza para no interferir con las operaciones aéreas.
El seguimiento oficial se actualiza cada día en el sitio del Centro Nacional Interagencial de Incendios. Los residentes de las zonas afectadas pueden consultar los mapas de evacuación de sus condados y los reportes de InciWeb para cada incidente específico.
La temporada 2026 ya supera en número de incendios a la mayoría de los años recientes y mantiene una superficie quemada entre las más altas del periodo. El nivel 5 de preparación refleja la magnitud del esfuerzo requerido para proteger vidas, propiedades e infraestructura en el oeste del país mientras el clima continúe favoreciendo la propagación del fuego.
Los datos oficiales confirman que el noroeste concentra la mayor presión operativa y que los recursos nacionales operan al máximo de su capacidad disponible. Cualquier cambio significativo en el patrón climático de las próximas semanas determinará si la curva de actividad comienza a descender o se prolonga hasta el final del verano.
Para más información sobre incendios forestales y el seguimiento de la temporada de incendios 2026, consulte las actualizaciones de fuentes primarias.























