
Irán anunció este sábado el cierre del Estrecho de Ormuz como respuesta directa a los continuos ataques de Israel en el sur del Líbano, que Teherán considera una violación flagrante del reciente alto el fuego y del memorando de entendimiento firmado esta semana con Estados Unidos.
El mando militar central iraní calificó la medida como “una respuesta al incumplimiento de la promesa por parte del enemigo” y ordenó el bloqueo al paso de navíos por esta estratégica vía marítima, vital para el comercio energético mundial.
Contexto de la escalada
El anuncio llega pocas horas después de que Estados Unidos diera a conocer un nuevo alto el fuego entre Israel y Hezbolá el viernes por la tarde. Sin embargo, las fuerzas israelíes continuaron con bombardeos y enfrentamientos terrestres en el sur libanés, según reportes de agencias internacionales y fuentes locales.
Irán acusa a Israel de violar de forma “continua e implacable” el cese de hostilidades y señala un “incumplimiento de contrato” por parte de Washington al no frenar las operaciones israelíes. El estrecho había sido reabierto parcialmente en los últimos días tras el acuerdo entre los presidentes Donald Trump y Masoud Pezeshkian, pero el tráfico marítimo vuelve a verse amenazado.
Detalles de los enfrentamientos en Líbano
Las tropas israelíes se enfrentaron a combatientes de Hezbolá mientras aviones de combate israelíes ejecutaron ataques letales. Hezbolá denunció un intento de infiltración israelí hacia posiciones estratégicas y respondió con fuego. Las autoridades libanesas reportaron múltiples muertes, entre ellas al menos 16 personas en la zona de Nabatieh.
Desde el inicio de las hostilidades en el frente libanés el pasado 2 de marzo, el balance supera los 4.000 fallecidos, según el Ministerio de Salud de Líbano.
Impacto en las negociaciones de paz
El memorando de entendimiento entre Washington y Teherán contempla el cese total de hostilidades en todos los frentes, la reapertura definitiva del Estrecho de Ormuz y el inicio de 60 días de conversaciones en Suiza sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones.
Las negociaciones técnicas previstas para este fin de semana en Suiza quedaron en suspenso tras los nuevos bombardeos. Aunque delegaciones de ambos países se encuentran en el país europeo y se anunciaron conversaciones técnicas para el domingo con mediación de Pakistán y Catar, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, advirtió que si el acuerdo no se implementa “lo antes posible, todo el entendimiento se verá en peligro”.
Reacción de Estados Unidos y riesgos globales
La armada de Estados Unidos informó que se mantiene “vigilante” ante la nueva situación en el Estrecho de Ormuz. Analistas geopolíticos destacan que cualquier interrupción prolongada del tráfico por esta ruta podría generar volatilidad en los precios del petróleo y afectar la seguridad energética a nivel mundial, con consecuencias directas para economías importadoras de hidrocarburos en América Latina.
El vicepresidente estadounidense JD Vance canceló su viaje previsto a Suiza, aunque se espera que viaje “en los próximos días”. Mientras tanto, negociadores estadounidenses como Jared Kushner y Steve Witkoff ya trabajan en aspectos técnicos del diálogo con Irán.
Una situación fluida y de alto riesgo
El cierre del Estrecho de Ormuz representa el segundo revés importante para el frágil proceso de desescalada en Oriente Medio en menos de una semana. Aunque Irán ha dejado abierta la puerta a la diplomacia, la decisión subraya la fragilidad del acuerdo alcanzado entre Trump y Pezeshkian.
La comunidad internacional observa con preocupación cómo los acontecimientos en el sur del Líbano siguen condicionando el futuro de las negociaciones entre Washington y Teherán. Por ahora, el tráfico marítimo a través del estrecho enfrenta nuevas incertidumbres y los mercados energéticos permanecen atentos a cualquier desarrollo.

























