
Los futuros del petróleo retrocedieron más de 4% este martes 4 de agosto en Nueva York y Londres ante declaraciones de funcionarios estadounidenses sobre un posible acuerdo con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz. Wall Street abrió al alza y el S&P 500 marcó un máximo intradía, en un contexto de menor percepción de riesgo sobre el suministro global de crudo.
Movimientos en el mercado de crudo
Los contratos del WTI bajaron 4,6% hasta 76,60 dólares por barril. El Brent retrocedió 4,06% y se ubicó en 80,37 dólares. La presión vendedora se concentró en las primeras horas de la sesión, según datos de mercado.
El estrecho de Ormuz concentraba cerca del 20% del comercio mundial de petróleo antes del conflicto. Cualquier cambio en el tránsito de embarcaciones afecta de inmediato las cotizaciones.
Reportes de la jornada anterior mostraban caídas similares del 5% al 7% en ambos benchmarks. Los precios han oscilado en un rango de 80 a 90 dólares en las últimas semanas, de acuerdo con proyecciones de bancos de inversión.
Factores que impulsaron la baja
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, indicó en una entrevista que un entendimiento con Teherán podría concretarse entre este martes y el miércoles. El objetivo declarado es restablecer la libre circulación de buques comerciales.
El presidente Donald Trump comunicó por separado que canceló un ataque militar previsto para el fin de semana. En una publicación afirmó que Irán y otros países de la región solicitaron suspender acciones ofensivas porque se habrían acordado términos que incluyen la apertura inmediata del estrecho y el fin de la amenaza nuclear iraní.
Estas declaraciones generaron compras de riesgo en los mercados financieros. Sin embargo, el tráfico marítimo en la zona permanece limitado, según datos de seguimiento de embarcaciones.
Reacción de los índices en Nueva York
El Dow Jones avanzó 1,16% hasta 53.810 puntos al inicio de la sesión. El S&P 500 subió 0,54% a 7.641 unidades y tocó un máximo intradía de 7.647 puntos. El Nasdaq ganó 1,17% y alcanzó 26.216 enteros.
Las acciones de Goldman Sachs subieron 2,43%. Nvidia avanzó 2,29% y JPMorgan Chase 1,60%. El sector financiero y tecnológico concentró la mayor parte de las compras.
En el lado opuesto, Chevron perdió 3,37%. Nike retrocedió 2,84% y Amazon 2,32%, después de haber superado los tres billones de dólares en capitalización el día anterior.
Comportamiento del sector energético
Las compañías petroleras registraron las mayores caídas del día. La baja del crudo reduce los márgenes esperados de las firmas productoras y de refinación. El índice energético del S&P se ubicó entre los de peor desempeño.
La correlación inversa entre precios del petróleo y acciones de otros sectores se repite cuando los mercados descuentan una normalización del suministro. Los inversores trasladan capital hacia títulos de crecimiento y banca.
Contradicciones en las señales diplomáticas
Fuentes iraníes han negado en jornadas previas la existencia de negociaciones directas con Washington. Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán afirmó que no hay conversaciones en curso ni reuniones programadas.
Teherán mantiene contactos con Omán sobre la gestión del estrecho, según declaraciones oficiales. Qatar también reportó esfuerzos de mediación que involucran a varios países, sin confirmar un acuerdo final.
La ausencia de un comunicado conjunto o de verificación independiente deja el escenario abierto. Los mercados reaccionan a las palabras de funcionarios estadounidenses, pero el tránsito real de tanqueros sigue por debajo de los niveles previos al conflicto iniciado a fines de febrero.
Impacto en la oferta global
La OPEP+ acordó el domingo sumar 188.000 barriles diarios a partir de septiembre. El incremento forma parte del plan de retorno de recortes voluntarios. Ese volumen adicional enfrenta dificultades de transporte mientras el estrecho permanezca restringido.
Analistas de Goldman Sachs mantienen un rango de 80 a 90 dólares para el Brent hasta que exista confirmación de un acuerdo o una nueva escalada. La incertidumbre sobre los flujos reales limita el alcance de las caídas recientes.
Datos de seguimiento muestran que varios superpetroleros saudíes desviaron rutas hacia el sur de África. El paso por el Bab el-Mandeb también registra restricciones parciales.
Lectura de los mercados financieros
La reducción del premio de riesgo geopolítico alivia la presión sobre los bonos del Tesoro y favorece la valoración de acciones. Los rendimientos de los títulos a 10 años tendieron a moderarse en la apertura.
El apetito por activos de riesgo se concentra en sectores menos expuestos a la energía. Las ganancias del Dow y del Nasdaq reflejan esa rotación. El máximo intradía del S&P 500 se produjo en las primeras operaciones.
La sesión aún no ha cerrado al momento de este reporte. Las cotizaciones del petróleo y de los índices pueden variar según nuevos anuncios o datos de tráfico marítimo.
Ausencias de información verificable
No existen detalles públicos sobre los términos exactos del eventual entendimiento. Tampoco hay reportes independientes que confirmen la apertura inmediata del estrecho. El volumen de crudo que transita la vía permanece por debajo del promedio histórico.
Los mercados operan con la información disponible: declaraciones de un lado y negaciones del otro. La diferencia entre ambos mensajes mantiene la volatilidad en los precios del petróleo y en las acciones energéticas.
El conflicto ha interrumpido flujos desde febrero. Cualquier acuerdo efectivo requeriría verificación de tránsito libre y seguro. Hasta ahora, esa condición no se refleja en los datos de envíos.
Contexto de precios recientes
El Brent cerró el lunes en 83,77 dólares tras una caída del 7%. El WTI terminó en 80,34 dólares, con un retroceso del 5,1%. La sesión del martes extendió el movimiento a la baja en las primeras horas.
Los niveles actuales se ubican por debajo de los picos registrados hace dos semanas, cuando el barril superó los 100 dólares. La distancia respecto de esos máximos responde a las señales diplomáticas y al aumento programado de oferta de la OPEP+.
La correlación con Wall Street se mantiene clara: cada punto de baja en el crudo libera espacio para alzas en índices generales. El sector energético absorbe la mayor parte del ajuste negativo.






















